domingo, 29 de enero de 2017

Te quiero pero te he superado

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez, lo sé. La verdad no te he olvidado, pero te he superado. Lo supe hoy… Cuando a pesar de la distancia que nos separaba, mi corazón ya no quiso salirse en busca de ti. Cuando a pesar de los recuerdos que invadieron mi mente, no me puse nerviosa ni se aceleró mi respiración. Cuando la sola idea de que pudiésemos cruzar palabras me fue indiferente.
En verdad me dolió en lo más profundo de mí ser cuando terminó nuestra historia. Porque fuiste tormenta en mi calma. Locura en mi cordura. Puntos suspensivos en mi punto final. Error en mis aciertos. Veneno en mi cura. Soledad en mi compañía. Piedra en mi camino. Mentira en mi verdad. Y quizá por ser contraste en todo lo que yo esperaba o deseaba encontrar, te convertiste en mi rayito de luz, ese por el que perdí la razón, la noción del tiempo y el control de mis sentimientos.
Si hoy te tuviera frente a mí, no te reprocharía nada. Te confirmaría lo que tú muy bien sabes, pero que yo no supe demostrarte a veces … TE QUISE con todas las letras y el sentimiento puro que la palabra implica. Con todo mi corazón y mi ser. Te quise tanto que los recuerdos más bonitos los llevo en mi corazón. Te quise tanto o quizás todavía te quiero pero no como antes que hoy y siempre te he de desear lo mejor, q tu vales mucho y siempre podrás cumplir con lo q sueñas anhelas.
Escribir me gusta tanto como quererte porque me recordaste que dentro de mí, llevo a la mujer romántica y cursi que entrega todo por amor si el hombre es el indicado. Te dedico una sola palabra: ¡GRACIAS!

Quizás No fuimos amigos, quizás ni novios. Pero Fuimos un perfecto intermedio que dolió siempre en el corazón, pero hoy puedo decir: aunque te quiera Ya te he superado...

lunes, 23 de enero de 2017

Cuando ya te haya olvidado

Y cuando al final de cuentas ya te haya olvidado, cuando te haya superado, cuando tu recuerdo ya no sea más q solo un recuerdo, cuando ya este viviendo mi vida de otra manera y quizá con otra persona, cuando ya no quede mas rastro de ti en mi corazón, cuando ya no me duela pronunciar tu nombre; es entonces cuando te pido que no me busques, que no intentes recuperarme, que no intentes ni siquiera escribirme o llamarme porque ya no seras bienvenido a mi vida, porque decidí en algún momento en medio de mi dolor y mi tristeza alejarme de todo lo que hiciera daño a mi vida, a mi corazón, a mi alma; que no se te ocurra regresar porque ya no habrá mas oportunidades, cuando por amor te di tantas o al menos las suficientes para darme cuenta que amarte no valía mis lágrimas, no valía la esperanza que tuve de que un día todo cambiara. Cuando vuelva a nacer en tu mente esa idea es preferible que dejes esa idea porque el amor q un día sentí por ti hoy ya no es más amor, es tan sólo un simple  recuerdo porque te he ido olvidando así como se debe olvidar a quien te olvida, como un día tu me olvidaste.

lunes, 9 de enero de 2017

Después de ti

Si alguna vez me preguntaran qué fue de mi vida después de ti, yo con honestidad  respondería: Mis primeros días fueron tristes, oscuros y sombríos, pensé tanto en tí, que hasta el número de veces se me olvido. Te lloré quizá como jamás pensé e imaginé, me pregunté una y otra vez el porque?, sin recibir jamás de Dios una respuesta, pues entre más lo pensaba más sentía que se me iba el sueño, por los mil pensamientos que rondaban por mi cabeza tratando de encontrar los motivos, los porqués? de la decisión, pensé en el tiempo que me llevaría sanar el dolor, en olvidarte, en el tiempo que me llevaría dejar de pensarte; me daba incluso impotencia el querer a toda costa no sentir ya más dolor y no lograrlo; me refugié en tantas cosas para no pensarte (la lectura, la meditación, en la música, escribiendo ) que bien puedo ahora asegurar me ayudaron lo suficiente para superarte. Con el paso de los dias dejaste de hacer falta, ya no te extrañaba como al principio, ya no extrañaba tu presencia, tus besos, tus abrazos y todas esas cosas y locuras que compartimos día con día, no supe en qué momento dejo de doler tanto tu ausencia, pues creo que el corazón se cura paulatinamente y el dolor desaparece gradualmente, si hay algo en lo que coincido con la mayoría de las personas, es que el tiempo es el mejor aliado para sanar y curar el dolor que deja el adiós de una persona; pues todo pasa y nada es para siempre. Si me preguntarán que es de mi ahora?: Después de tu adiós, después de que pasaron meses aunque la verdad solo ha pasado un mes  puedo contestar con sinceridad y honestidad,  que ya eres parte de mi pasado y que tus recuerdos se han quedado atrás; reconozco que aún te pienso aveces, pero ya no me dueles; han pasado tantas cosas y sucesos en todo este tiempo, que me han permitido ver la verdadera belleza de la vida, he aprendido a valorar cada minuto y cada segundo del día mas de lo que lo hacia, a ver la vida de otra forma y el mundo de otro color. Sé que quizá fuiste una de las experiencias más bonitas que Dios me dio, o quizá una gran prueba no lo se, lo único que le pido a Dios es que te bendiga donde quiera que te encuentres, que seas feliz, que nunca te des por vencido; las circunstancias cambiaron, cambio mi entorno, mi alrededor, cambiaron mis ideas y formas de pensar, tal vez cambiaron mis sentimientos hacia ti, cambie yo, cambio todo!... Le doy gracias a Dios, a la vida, al destino y al universo entero por permitirme ver las cosas de otra manera y aceptar con amor todas aquellas cosas que no dependían de mi, que no estaban en mis manos y que no podía cambiar.. Te bendigo hoy y siempre y agradezco por todo lo que aprendí de ti, todo lo bueno que me dejaste, porque puedo asegurar que si llegaste a mi vida fue por algo, pero tu misión conmigo concluyó.
Ahora se que los planes de Dios son perfectos y mejores que los míos y también se que cada experiencia, cada situación, cada fracaso, nos acerca cada vez más a lo que él quiere y desea para cada uno de nosotros!  🏻❤️

domingo, 8 de enero de 2017

Eres la persona correcta en el momento equivocado

Coincidir con la persona correcta en el momento equivocado.

A estas alturas del partido, no sé si maldecir, o agradecer al destino por cruzarme en tu camino, fuiste y siempre serás la historia más breve pero hermosa que me ha sucedido jamás.
Fue un día cualquiera, de esos que te despiertas con la misma careta de siempre, la habitual, sin embargo, sin saberlo, me encontré con el ser más maravilloso, un gran hombre, un verdadero caballero, me topé contigo.
Simplemente con verte, mi intuición me mando la advertencia de que eras especial, y no se equivoco, de inmediato me saludaste con un educado beso en la mejilla, me diste tu nombre, te di el mío y así, sin más comenzamos a escribir un bello cuento.
Descubrimos, con el paso de los días, que teníamos grandes afinidades, muchísimas cosas en común que hacían que nuestras charlas, se comieran el tiempo demasiado a prisa, no sentíamos las horas que pasábamos platicando de todo y nada a la vez, del mismo modo, nuestras diferencias hacían más rico el paseo de conocernos.
Pero la última página del libro llegó, esa temerosa hoja con tres letras juntas que no dan margen a seguir con la trama de la novela romántica que escribíamos juntos, de repente, el FIN nos hizo chocar de golpe con la realidad.
No fue que tú fallaras, yo tampoco lo hice, simplemente eres el claro ejemplo de haber conocido a la persona correcta en el momento equivocado. Es aquí por lo que no se si maldecir al destino o darle las gracias por ponerte en mi camino.
Muchas veces, en innumerables situaciones de mi vida, he escuchado esa trillada pero certera frase, que dice que la vida da muchas vueltas pero lo que en realidad creo, es que, lo que llamamos vida, es intima amiga del destino, y su pasatiempo favorito es jugar malas bromas, y lo de nosotros eso fue, se divirtieron presentándonos la perfección del amor y después lo arrebataron con alevosía y ventaja, nos ataron las manos a la espalda y solo nos quedó besar nuestras mejillas como cuando nos conocimos y decirnos adiós.
¿Qué si duele?, claro que duele, pero es una tortura agridulce, pues el recordar tu mirada, tu mano unida a la mía, tus caricias haciendo surcos en mi piel logrando un tatuaje permanente de tus manos sobre mi cuerpo, es doloroso, pues estoy consciente que no volveré a sentir tus caricias, ni tus besos quemándome la garganta, sin embargo, me encanta recordarte, aún sin estar a mi lado, cuando pienso en ti mi sonrisa ilumina mi cara.
El caminar sola, por donde solíamos pasar juntos, retuerce mis entrañas, con coraje me pregunto qué fue lo malo que hice para que se me arrebatara lo más bello que he conocido, pero al mismo tiempo, esas calles llenas de historia que construimos juntos, me da un baño frío de de realidad, pues la vida sigue, yo voy de frente hacia mis ideales, tú, vas recio hacia los tuyos, nuestras vidas van bien, cada uno por su lado, pero vamos bien.
Si de algo estamos seguros, es que ninguno de los dos puede aferrarse a lo que no podrá ser jamás, y sabemos que lo que vivimos fue real, el sentir como se erizaba mi piel al verte, y como tu respiración cambiaba cuando me besabas, esas son sensaciones que no se dan por separado.
Te quiero y siempre será así, se que poco a poco, iré olvidándote pero jamás dejare de recordarte, ahora me toca usar esa famosa frase a mi favor. Conocí al hombre perfecto en el momento equivocado, pero la vida da muchas vueltas, nos despedimos, cada quien siguió su camino, nos fuimos por lados opuestos, pero el mundo no deja de ser redondo, se que entre los juegos de la vida y el destino, no se pueden privar de volver a unir la historia más bella escrita jamás.
El final fue repentino, quizá justo, tal vez cruel, pero me llevo en el alma, al mejor amigo, novio  ser humano que el destino me dejó conocer.